Hallan un receptor cerebral relacionado con la diabetes y el control del peso

 

Un grupo de investigadores españoles ha identificado en el hipotálamo un receptor de lípidos endógenos -el CB2- cuya presencia en esa zona del cerebro estaría relacionada con el control del peso y la glucemia.

El estudio, que ha sido desarrollado por científicos del Instituto de Investigación Biomédica de la ciudad española de Málaga (sur), se ha realizado en modelos animales, modificados mediante ingeniería genética, a los que se estimulaba el receptor CB2.

Los resultados mostraban que aquellos modelos animales que expresaban una mayor cantidad del receptor a nivel cerebral eran más delgados y tenían una mayor facilidad para desarrollar diabetes.

Estos hallazgos abren una nueva vía de investigación al sugerir que este receptor podría ser una diana a tener en cuenta para el desarrollo futuro de fármacos contra la diabetes.

La existencia de este receptor de lípidos era conocida en tejidos inmunes como el bazo o la médula ósea, pero hasta ahora no se conocía su presencia en la zona cerebral relacionada, entre otras cosas, con el control de la ingesta de comida.

El trabajo ha sido publicado en el “Journal of Neuroendocrinology”, la revista oficial de la Sociedad Británica de Neuroendocrinología y de la Asociación Europea y la Federación Internacional de la especialidad.

El grupo de investigadores continúa en esta línea de trabajo para profundizar en el conocimiento del papel que juega este receptor en la diabetes y en cómo su activación o bloqueo pudiera ser utilizado para tratar la obesidad y diabetes asociada.

Las líneas de investigación de este grupo incluyen el estudio de este receptor y otros relacionados -como el GPR55- en el funcionamiento de los islotes pancreáticos (las unidades funcionales responsables de la secreción de insulina) en la diabetes, con vistas a buscar nuevas vías terapéuticas que complementen a las actuales.

El trabajo se ha desarrollado durante tres años y ha contado con distintos fondos de financiación del Instituto de Salud Carlos III de España y de la Unión Europea.

Vía: EFE

Falta de sueño aumenta el deseo por comida chatarra, según estudios

 

Si un día de la semana usted no descansó bien durante la noche y en el día tiene antojos de comida chatarra, no tiene nada de raro pues recientes estudios han demostrado que la falta de sueño se asocia al deseo por alimentos altos en calorías.

El grupo de investigadores sugiere que el hambre y los hábitos alimenticios relacionados con el sueño, que pueden contribuir al aumento de peso, son generados en parte por ciertas glándulas intestinales involucradas en el apetito.

Según dos estudios presentados en una reunión de investigadores del sueño en Boston, la falta de sueño parece incrementar la actividad en áreas del cerebro que buscan placer, incluido el placer que proporciona la comida chatarra.

En uno de ellos, investigadores de la Universidad de Columbia usaron resonancia magnética funcional, que registra el flujo sanguíneo en el cerebro, para comparar la actividad cerebral en 25 voluntarios después de una noche de sueño normal (alrededor de ocho horas) y de una noche en que se les limitó el sueño a sólo cuatro horas.

En cada caso, los investigadores escanearon los cerebros mientras les mostraban a los voluntarios imágenes de comidas poco saludables intercaladas con comidas saludables, como frutas, vegetales y avena. Las redes cerebrales asociadas con el deseo y la recompensa estuvieron más activas cuando los participantes no habían dormido que cuando habían descansado bien, especialmente cuando los participantes vieron las imágenes de las comidas chatarras.

“Las partes del cerebro que buscan el placer fueron estimuladas después de que el individuo durmió poco. Las personas deseaban comidas como pizza de pepperoni, hamburguesas de queso y pastel”, dijo la investigadora líder Marie-Pierre St-Onge, del Centro de Investigación de la Obesidad de Nueva York de esa universidad.

Agregó que las personas desean comidas altas en calorías porque sus cuerpos y cerebros buscan energía adicional para ayudarles a sobrellevar el día.

Por otro lado, investigadores de la Universidad de California en Berkeley les pidieron a 23 adultos jóvenes sanos calificar su deseo por varias comidas mientras eran examinados en resonancia magnética funcional. Los participantes expresaron una fuerte preferencia a la comida no saludable cuando habían estado despiertos durante 24 horas seguidas, comparados con los que habían descansado bien.

Vía: RPP Noticias